domingo, 14 de agosto de 2011

FUSOA

Se crea FUSOA ( fondo de solidaridad obrera de Asturias), y me encargan a mi  de representar al partido comunista y a comisiones obreras, además de enlazar con los de la cuencas mineras y con Rami encargado de redactar el escrito mensual y de llevar la contabilidad; estaba también Marcelo García por la UGT y por el partido socialista, que por cierto era el único militante en Gijón junto con su mujer Encarna, no se conocía a nadie mas de tal partido simplemente porque no militaban,  representando a la CNT estaba Prieto, y a la USO Marina, nos reuníamos una vez al mes, y cada reunión era organizada por  uno de la comisión así cuando tocaba a la UGT y PSOE era Marcelo quien nos invitaba a su casa Prieto en la suya igual que Marina, y yo, mas precavido la hacia siempre en un sitio diferente. Un mes que me tocaba a mí convocar la reunión, que siempre los citaba en un bar cercano al lugar sin que ellos supieran hasta que llegaban a la casa donde era. Teníamos prohibido dar citas por teléfono, pero aquel día me llama Marina ,-es que tengo que ir a Oviedo y temo llegar tarde, dame la dirección, y yo sin dudarlo un momento le dije “en el numero 25 5º B de la calle Maria Josefa”, le mentí la calle sabiendo casi fijo que no iba a asistir.

A las 4,45 voy a la calle Maria Josefa, aparco la furgoneta justo en el nº 25, después de dar unas vueltas y ver un coche aparcado en un solar de la calle Julio con tres o cuatro policías dentro, y desde allí podían ver el portal 25 de la calle Maria Josefa. Salgo de la furgoneta, miro el reloj y me pongo a dar paseos, cada vez un poco mas lejos, siempre a la vista de los del coche, pero yo nunca miraba hacia ellos, como si no supiera que estaban allí, y cuando faltaban cinco minutos para las cinco doblo la esquina de la calle y ya veo venir a Marcelo y a Prieto, los cruzo y sin mirarlos les digo “no hay reunión






hoy”, dieron media vuelta y se fueron, yo volví a la furgoneta y decía para mis adentros voy a teneros ahí un buen rato, esperé hasta las cinco y cuarto y en “vista” de que no llegaban me fui dejándolos con dos palmos de narices.

Supe después que molestaron bastante a los del 5º B, yo nunca me atreví a visitarlos para disculparme, lo hago desde estas páginas.

martes, 9 de agosto de 2011

DE NUEVO CON LA POLICIA FRANQUISTA

No recuerdo con motivo de que habíamos  recogido unas cuantas firmas, y acordamos al gobernador civil para ver si era posible negociar una huelga en la minería que duraba unos tres meses, y allá que fuimos los tres a Oviedo y pedimos audiencia al gobernador en nombre de tres industriales de Gijón, nos recibe el secretario ya que el gobernador estaba de viaje, le presentamos las firmas supuestamente para que  atendiera nuestras peticiones de solucionar dicha huelga, y llego un momento en que colérico se levanta y dice ¿que quiere que negociemos con comisiones obreras? Y yo le contesto con quienesquiera que sean, esta visto que el sindicato vertical no sabe cuando empieza ni cuando acaba una huelga. Y aquí termino la entrevista. Después fuimos a ver al obispo Monseñor Tarancon y también en nombre de tres industriales de Gijón fuimos recibidos por él, le hablamos de la huelga y manifestó su preocupación, ya que desde ayer estaban encerradas en la catedral l8 mujeres de mineros, le planteamos la necesidad de que la iglesia se manifestara con un comunicado que nosotros nos ofrecimos a difundir, entonces se levanta, todos nos levantamos, se acerca a la puerta del salón y deseándonos suerte nos despide muy diplomáticamente, antes le preguntamos si podíamos visitar a las mujeres encerradas y dijo que por supuesto podíamos, la catedral estaba siempre abierta a todos, y allá que nos fuimos, en principio las mujeres creían que éramos policías, pero una me conoció y acercándose me pregunta si yo soy el que trabaja con Samuel, le dije que sí y entonces me dijo estamos todas resfriadas, si nos trajeses algo caliente, y allá que nos fuimos a restaurante La Gran Taberna, nos rascamos los bolsillos y pedimos lo que pudiera alcanzar para que comieran algo caliente, y el dueño dice que alcanza para una sopa y un filete con patatas fritas para cada una, nos ofrecimos para llevarlo y contesta que lo llevan los camareros. Y así terminaría la historia si volvemos para Gijón, pero a uno se le ocurre volver a la catedral por si se niegan a comer, y cuando llegamos a la catedral nos estaba esperando la policía y nos detienen, en esto llegaban los camareros con una perola de sopa y la policía les dice que allí no es un restaurante, pero se encogieron de hombros y pasaron.

Nos llevan a comisaría, y a mi me toco de nuevo el mismo policía que nos había interrogado en Gijón, sobre la mesa de forma bien visible estaba el libro se Santiago Carrillo, DESPUES DE FRANCO QUE  al que yo miraba con mucho interés, aunque ya lo había leído. Cuando volvió a sentarse frente a mi me pregunta ¿tu que coño eres, socialista, comunista, o anarquista?. ¿Qué opinas de Checoslovaquia?. Soy español y a mi cualquier régimen que utiliza el palo para convencer no me va.  Y así termino la entrevista.

Nos meten en unas celdas inmundas, sucias que no podías sentarte en ningún lado, y en esto siento a mi hija llamarme, papa, papa, y creo que salieron unos policías  que casi detienen a mi mujer y a la hija. Cuando se estero Pepe Cansinos dueño del bar Niza, nos manda unos bocadillos y una manta para cada uno. Al día siguiente nos llevan ante un juez que por cierto no se presento pero ya había decretado prisión, y de allí a la cárcel modelo.

jueves, 21 de julio de 2011

COMO MANTENER A RAYA A LA POLICIA EN EL REGIMEN FRANQUISTA

En la década de los sesenta el franquismo ya estaba muy debilitado, aunque  todavía mordía, con las huelgas del sector minero, si bien aumento la represión, el franquismo ya estaba nervioso y daba un poco palos de ciego, la dignidad demostrada por muchos combatientes antifranquistas, socavaba los cimientos del régimen de las bayonetas y los crímenes impunes; me contaba mi hermano que cuando las huelgas del año 60 vinieron unos mineros a pedirle que les ayudase para tirar unos pasquines llamando a la huelga, pues el de Teverga era el único pozo que aun no se había sumado a ella, y ya en Oviedo pedían una tapa de esquiroles teverganos, Pepe mi hermano fue a Oviedo y compro una imprentilla de juguete con la que confecciono unos pasquines, que sirvieron para paralizar totalmente la explotación minera; alguien se fue de la lengua y llego la policía a su casa y lo primero que encontró fue la imprentilla de juguete que no se había molestado en esconder, lo detienen y lo llevan a un despeñadero a la entrada de Teverga amenazando tirarlo si no delataba a todos los que habían participado en una reunión previa que se había celebrado, no delato a ninguno y viendo las entereza del reo no insistieron, pero lo llevaron detenido y paso tres meses en la cárcel de Oviedo junto con Mino el de Sobrerilla y un hermano (Pepe) de Juan el de Tomás, que cuando fueron a detenerlo, también por las confidencias de un participante, o de su mujer con un agente que trabajaba en la empresa, la guardia civil fue a buscar a un hijo de Tomas (del que después hablare), y los dos hermanos aseguraban que había sido él, y así bajando los dos detenidos, les dicen los guardias que solo les dijeron de uno y Pepe dijo a su hermano Juan “vete para casa que acaba tu mujer de tener un hijo y no vas a ir para la cárcel en esas circunstancias” y prefirió ir él no se cuanto tiempo, quizá un mes y medio.

Mi temprana escuela revolucionaria también se relaciona con Tomas el de Prado, cuando nos relataba sus aventuras durante la guerra, bajar de un tejado en Oviedo por la chimenea, con un ladrillo para romper la pared al final, o cuando con otro compañero se niegan a retirarse según ordenes superiores y consolidan ellos dos solos la posición en el monte Naranco; sabiendo esgrima fue capaz de luchar contra tres y pasarlos con la bayoneta, y como tenia no se que graduación militar, cuando cayo herido de una bala en la rodilla se arrastro para cambiar su documentación con un soldado raso muerto, por lo que su esposa recibió la noticia de su muerte y guardo luto un año hasta que un día apareció Tomas.

Como decía, la policía ya estaba un poco desbordada, el franquismo estaba en decadencia. En una ocasión vienen a detenerme cuando llevaba a mi hija al colegio y les dije que tenía que llevarla de nuevo para casa y un poli conocido como “el gitano” me acompaño a casa con la niña, que no pude comunicar a mi esposa, el porque de la vuelta, bajábamos en el estrecho ascensor y me pregunta ¿Qué, das muchas perras a Fusoa? (así se llamaba un fondo de solidaridad que habíamos creado). Y le conteste a ti que te importa.- Eso no se me dice a mí. Y a mi no se me pregunta eso. Resultando que me manda tres días para la cárcel del Coto, solo y aburrido, pero ya se demostraba que no era la policía el coco de antes.







En otra ocasión, después de años en que a mi se me tenia por un tonto útil al servicio del partido comunista. Cuando ya estaba localizado como comunista, se presentan en mi taller diciendo que venían a hacer un registro. ¿Traéis algún mandato judicial? No. Pues ir a buscarlo, me cojen uno por cada brazo y me colocan las esposas con los brazos hacia atrás, llaman a dos testigos que pasaban por allí y les conminan a que presenten el registro, buscaban en la pared del water con un detector y rompieron algún azulejo que sonaba a hueco; yo tenia propaganda suficiente para dar y tomar en una mesa de escritorio, que sacando los cajones y volcándola, salía la propaganda que había en las dos chapas que tenia en los laterales. Unos meses antes cuando localice a Vázquez como confidente de la policía, yo salía del water con la propaganda hasta que un día cojiéndolo por un brazo lo lleve hasta la puerta y le dije “aquí no vengas más”.

Unos años antes se había creado la sociedad Cultural de Pumaín y el primer presidente fue José Manuel el hermano de Mari Carmen,  (hoy muy conocida por haber estado muchos años de concejala en el Ayuntamiento de Gijón), y al segundo año me eligen a mi presidente, y como era de esperar nos llama la policía gubernativa para un interrogatorio que tenia sin duda por finalidad conocer de que pie cojeaba yo, puesto que ya conocían bastante bien a José Manuel.

Comienza el interrogatorio, estábamos sentados a un lado de una mesa José Manuel y yo y, al otro lado enfrente un policía interrogando, unos metros apartado estaba otro policía aparentemente como si no fuero consigo la cosa, y yo calcule que este era el encargado de ver mis reacciones, ante el interrogatorio que estaba sufriendo José Manuel, el policía le hablaba de que sabían que tiraba propaganda del partido comunista desde una moto, y yo para que tomara nota el que estaba alejado, miraba con cara de extrañeza casi de reojo a José Manuel, que si en la sociedad Cultural de Pumarin se daban conferencias sin el permiso gubernativo, y José Manuel no decía nada y mas bien parecía que estaba cogido in fraganti, yo quise intervenir para cambiar la situación y el policía enérgicamente me ordena “usted cállese” y continua el interrogatorio en el mismo  tono , entonces vuelvo a pedir la palabra y de nuevo me ordena “usted cállese”, entonces yo pegue un fuerte puñetazo encima de la mesa y dije colérico ¿Por qué tengo que callarme?, entonces me pregunta, ¿que quiere usted decir?, usted esta indicando que  la Cultural de Pumarin tiene alguna connotación política, y yo le digo que allí se celebran coloquios a los que personalmente invito para participar en ellos, no hay malabarismo alguno. Y así termino el interrogatorio y, por supuesto nace mi ficha  de la que ya hable, como la de un “tonto útil al servicio del partido comunista”. Titulo que se mantuvo durante muchos años, creo yo, puesto que tuve ocasión de comprobarlo cuando nos detienen el Oviedo a “tres industriales de Gijón” como nos presentamos pidiendo audiencia al gobernador y después al obispo monseñor Tarancon, un relojero, un barnizador y un técnico reparador de televisores, pero esta es otra historia que merece un aparte.

domingo, 3 de julio de 2011

QUEDAN POR EL CAMINO MUCHOS MOMENTOS QUE QUIERO CONTAR

Estando en un pequeño cuartucho donde yo reparaba algún aparato de radio (el local era prestado y pertenecía al taller de bobinado de motores eléctricos de un amigo catalán) en Vila Leopoldina Brasil, al lado de ese cuartucho celebraban sus ritos los miembros de una religión, que no recuerdo el nombre, y por un ventanuco yo podía ver de arriba para abajo, a todos los componentes; sale una especie de sacerdotisa y comienza diciendo “ la ira de Deus es terribel” (terrible) y todos se tiraban al suelo diciendo “aleluya aleluya”, yo estaba entretenido mirándolos y no me di cuenta que salía humo de un aparato que trataba de reparar, cuando de repente estalla un condensador electrolítico y con el ruido que venia de arriba, debieron creer que era Dios con un bombazo que los castigaba, y precipitándose fuera dejaron sola a la sacerdotisa, que, se asusto pero no huyo.

En otra ocasión compartía la habitación para dormir con un joven portugués, (que tiempo después pereció ahogado en Ínterlagos) y un brasileño también joven que trabajaba como diseñista  (delineante) en una empresa, este tenia por costumbre leer un trozo de la Biblia antes de acostarse, y un día nos dice: “voy a leeros este capitulo, que trata del diluvio universal”. Y como después de leerlo nos pregunto nuestro parecer, yo le hice la siguiente pregunta: “Tu que eres diseñista, ¿podrías decirme cuanto aumento el diámetro de la Tierra con el diluvio? Se quedo pensativo mirándome como si me interrogara y entonces le dije: “si la lluvia caída en cuarenta días y noches llego a cubrir la montaña más alta y, la montaña más alta tiene 8 kilómetros de altura, el diámetro de la Tierra aumentaría en 16 kilómetros”. Supuse que debió de decirle a su jefe espiritual lo que yo le había dicho y este debió de decirle que yo era el diablo, por que durante varios días me miraba fijamente para la frente, seguramente esperando ver el nacimiento de unos cuernos. Y al final un día me dijo lo siento pero tengo que cambiar de habitación, no puedo seguir durmiendo en la misma que usted. Yo le conteste, yo también lo siento, pero el problema no es mío, sino suyo.

Me lavaba la ropa todas las semanas una buena señora, bastante mayor y cuando me iba para Río de Janeiro, le avise que me trajera la cuenta pues me marchaba, cuando me la trajo, encima de la ropa traía un libro de preciosas tapas que me regalaba; no recuerdo el titulo pero era de su religión, y, yo, sin pensarlo, ni valorar el daño que pudiera hacerle, solamente teniendo en cuenta que yo era ateo y por tanto no iva a leerlo, le dije esa verdad, y viendo la amargura reflejada en su rostro, agregue: Déselo usted a otro que pueda aprovecharlo, la pobre mujer se marcho muy apenada del fracaso y la decepción que sin quererlo le ocasione.

Mucho tiempo antes, cuando yo tendria 4 años,(todavía hablaba mal) fui a mi casa a contarles a mis padres la conversación que habian tenido Bartolomé y el quirosano, este decia a Bartolomé si viene el comunismo como tu tienes dos vacas, una pa vos y otra pa nos, y Bartuelo (llamaban asi a Bartolome) haciendole un corte de manga dijo “por aquí” . Asi interpretaban el comunismo, el reparto de la pobreza.



viernes, 13 de mayo de 2011

IMAGINADO UN FUTURO

Era de un pueblo alto, a varios kilómetros de la villa, a la que bajaba casi todos los días, solía estar en las cercanías de la barbería, esperando por unos centavos que le daban los clientes del barbero, después de que solicito les cepillara la ropa por la espalda para quitar algún posible pelo que quedara en ella. No era torpe manualmente y con el tiempo se fue haciendo con los útiles imprescindibles para afeitarse, una navaja vieja pero en buen uso todavía, una brocha y varios trozos de jabón que le daba el barbero, para que pudiera afeitarse su barba el solo, cosa que hacia regularmente en su casa, viéndose en un trozo de espejo a la luz que entraba por un pequeño ventanuco, única ventilación que tenia el cuartucho vivienda.

Cuando el barbero le dio una bata blanca, bastante raída por el cuello y los puños, se le ocurrió la idea de hacer de barbero e su pueblo y con el consentimiento del chigrero Atanasio, (que era precisamente mi abuelo materno), se prestaba a afeitar a los vecinos en el local del chigre. Casi todos acudían a la improvisada barbería, apenas el ricacho del pueblo bajaba a la barbería de la villa,  montado e su caballo, pero cayó una evada aquel invierno de más de un metro de altura, seguida de fuertes heladas, que hacia imposible, incluso con un buen caballo poder bajar, y el ricacho llego al chigre y solicito los servicios del improvisado barbero.

Se deshacía este en serviles atenciones, limpiando con el pañuelo la silla, buscando una toalla limpia que le dejó mi abuelo y hablando sin cesar de las bondades del cliente al que tal vez quiso emular, cuando dijo: “cuando yo sea rico, si alguien me pide limosna lo piso”.

En realidad no se si esa frase fue dicha con esa intención o si era un sueño propio de grandeza, de los que por desgracia hay tantos, aunque no lo digan con esa claridad. El afeitado concluyó con una ocurrencia genial, como no tenía el pulverizador que veía usar al barbero después del afeitado, pidió una copa de coñac a mi abuelo y vaciándola en la boca se la pulverizo soplándola en la cara del cliente, que saltó de la silla asqueado y se fue sin pagar el servicio.

Siempre que hay elecciones recuerdo esa frase “cuando yo sea rico, si alguien me pide limosna lo piso”, dicha precisamente por un mendigo y me preocupa la gran cantidad de aspirantes a ricos que votan para la derecha, defendiendo unos intereses de un futuro, que nunca van atener posiblemente.

Estas aspiraciones las catalogo como negativas, ya que imaginan un futuro mejor, solo para ellos, mientras que las que defino como positivas son las que buscan mejoras para todos, económicas y sociales, culturales y recreativas, que tengan por principio el bienestar general, la realización individual y colectiva. Que sean posibles o no, puede depender del estudio profundo que se haga de la realidad presente, de la voluntad de cambio que exista en la sociedad y de la predisposición que tengan los partidos políticos y  los agentes sociales, para afrontar los desafíos que actualmente nos presenta Europa, principalmente en el aspecto económico-social, la ampliación del llamado “estado del bienestar” y su progresiva mejora en el tiempo, para que se dé otro sentido al concepto de globalización existente. Imaginemos el futuro en positivo, aunque la realidad sea otra.

sábado, 26 de marzo de 2011

EL RETORNO

EL RETORNO

No hubo mas escalas hasta Triestre, por el mar adriático se escuchaba la pirenaica con mucha fuerza, en Trieste esperaba el cónsul brasileño por uno de los pasajeros del que ya hable que iba para la embajada checoslovaca y que nos invito a los tres pasajeros a comer pastas de todo tipo en un importante restaurante, después de llevarnos a visitar la ciudad. A las cinco de la tarde me despedí de todos en el andén y me fui a Paris en el tren Belgrado – Paris, donde llegue un domingo en el que se celebraba un acto dando el nombre de Julián Grimau a u barrio en Ibri, antes vi. a un señor a quien le pregunte por señas si conocía a algún comunista español y me condujo a un barucho donde había varios, yo llevaba una carta de Marcos Ana para Carmen y se la mostré, entonces note cierta desconfianza a que yo fuese un policía español y tuve que esperar a que viniera Arsenio el marido de Amelia a los que después tuve ocasión de tratar como militantes en Gijón, conocía la firma de Marcos Ana y me invito a comer a su casa, para después ir al acto en Ibri donde estaba Carmen que se encargo de alojarme en casa de unos camaradas. Allí conocí también a Liíto el de La Rebollada, que fue el contacto del partido comunista en Gijón.
Me retuvieron un mes en Paris para aleccionarme, examinarme sobre muchas cuestiones, y presentarme a muchos dirigentes del Partido que, unos me aleccionaron sobre la formula de  defenderse ante un interrogatorio de la policía en el que aplicasen el suero de la verdad según la experiencia de un argelino que cuando le pusieron la inyección apretó con mucha fuerza un botón de la guerrera, y cuando despertaba, (que es el momento de contestar a todas las preguntas), el dolor en la mano lo volvió consciente en un instante y no fueron a sacarle nada
¿Qué opinas de la Unión Soviética? Me pregunto Inguanzo, le conteste “deje en el Brasil un montón de revistas de la Unión Soviética, y a mi no me dice nada las toneladas de acero sino la justicia social”.
En Paris conocí a muchos comunistas exiliados, las hijas de Grimau y Angelita, Mije, la familia de Cazorla (creo que se llamaba así), comí en su casa y me facilito la dirección de la Pirenaica, Mario Huerta y otros posibles contactos en España y muchos más. Compre una bufanda pues hacia frío en noviembre y los trajes que tenia del Brasil eran bastante delgados, llegue a Teverga aun con 3000 pesetas, no había hecho más gastos que lo imprescindible. El PCE en Paris me había preguntado si necesitaba dinero y les dije que esperaba llegar con lo que tenía, insistieron pero sabiendo las penurias que pasaban muchos comunistas y las campañas de solidaridad con los familiares de presos políticos, me parecía un derroche aceptarlo.
En el mes de Febrero del año 1964, después de asistir dos o tres domingos a las cinco de la tarde al ALSA con un periódico en la mano, según lo convenido me encontré con Lito el de La Rebollada y así empezó mi larga militancia en el partido comunista en Gijón.

domingo, 20 de febrero de 2011

OTRAS CUESTIONES SALTEADAS QUE TAMBIÉN ME IMPACTARON

Cuando asesinaron a Julián Grimau me encargaron ir al sindicato de los metalúrgicos, a pedir colaboración para convocar un acto de rechazo en el Centro Democrático Español, en el que hablaría a los asistentes Antonio Guardiola, responsable político del partido comunista de España en Latinoamérica, y me atendieron también, que pusieron a mi disposición un coche con chofer y altavoces para recorrer todo el día las calles de Sao Paulo, convocando a los españoles al acto; a la hora prevista la capacidad del Centro Democrático estaba a rebosar y  la concentración ocupo gran parte del parque Don Pedro.
Antonio Guardiola que durante la guerra en España había pertenecido a “agitación y propaganda” empezó la disertación pausadamente y poco a poco fue subiendo el tono hasta un momento en que un mechón de sus cabellos se agito y elevo la voz con un grito desgarrador que hizo vibrar al público y lo interrumpió con una salva de aplausos. Aquel gesto impresionaba tanto que imaginando una batalla serviría para que todos se lanzaran al ataque, por lo menos eso me pareció a mí.
Al día siguiente fui con otro directivo del Centro Democrático Español a ver a un cura que tenia un programa de radio para toda la colonia española, íbamos a pedirle que aconsejara a los españoles rezar un padrenuestro por el alma de Grimau, y nos contesto que él era de derechas de toda la vida y que no iba a hacer tal cosa, le contestamos “nosotros pertenecemos al Centro Democrático Español y si usted necesitara un día algún favor no dude en hacerlo pues no discriminamos a nadie en función de su ideología”.
La declaración de la Habana que escuche por la radio, donde Fidel dice: aquí tenemos un tratado de defensa mutua con los EEUU, ¿Qué hacemos con él? Y se levantan voces de entre el millón de guajiros que lo escuchan ¡romperlo¡ y Fidel lo rompe. Esto si que era democracia, lastima que como todo proceso puede llegar a estancarse y retroceder, ya veremos si con Raúl se puede reeditar el verdadero socialismo participativo que tuvo tan buen principio.
La película rusa El Deshielo, con el retorno de verdaderos comunistas confinados en campos de Siberia. La obra de teatro Yerma, de García Lorca. Pero la película que más me impacto fue una titulada Seara Vermella basada en una obra de Jorge Amado, traducida al castellano con el titulo de Mies Roja, trataba del éxodo de dos familias que desde el nordeste brasilero van hacia Sao Paulo y entre las peripecias que ocurren llegan a una ciudad donde había un control para dejar pasar solamente los que gozaban de buena salud, pero el padre no tenia muy bien los pulmones y no pasaba, pero el medico que hacia la revisión le permitió pasar, a cambio de una noche con la hija, y terminaba la película con la llegada a Sao Paulo, sin un trabajo y la hija viéndose obligada a prostituirse para alimentar a sus padres; termina la película lanzando esta hija un escupitajo al publico que tapo toda la pantalla.
Me opero de las amígdalas un comunista presidente de la asociación médica brasilera, en su clínica particular del barrio de Guanabara, después de ocho días en la revisión, me pregunta mirando mi garganta ¿Cuánto pagaste el otro día? Se lo dije y sacándolo del bolsillo me lo devuelve diciendo yo no cobro a un antifranquista.
Llego la hora de venir para España, el partido comunista brasilero que tenia mucha influencia en aquella época me consiguió un pasaje gratuito en un barco de carga, fui a despedirme de amigos que había hecho y en el sindicato de pescadores me preguntan ¿Cuánto dinero llevas?  Lo suficiente para llegar le contesto. Cuanto, insiste, 20 dólares y sacando otros 20 me los da. Por eso yo siempre digo que tengo una deuda pendiente con los comunistas brasileños. En el barco dormía en un banco del pasillo, y hice verdadera amistad con otros dos pasajeros también comunistas, la primer escala fue en las islas Cabo Verde, unas cuantas barquichuelas rodearon el barco y pedían cosas, uno de pelo y barba blancos nos pedía una lata de leche condensada, para vender y poder así afeitarse para que le dieran trabajo, pues si no estaba afeitado decían los contratistas que era viejo. Desembarcamos unos cuantos a pasar la noche en tierra y a la mañana siguiente estando en el puerto esperando la lancha que nos llevase al barco se acerco una señora con un cesto lleno de plátanos y yo sacando todo el dinero que me quedaba de lo que habíamos cambiado (cinco dólares como mínimo) ese dinero no tenia valor mas que allí se lo ofrezco para que me vendiera unos plátanos, lo coje y me deja el cesto entero, y marcha corriendo y mirando a cada poco para atrás por ver si le reclamábamos algo, o tal vez para que no se lo pidieran unos encorbatados caciques que paseaban por allí, con cara de negreros.