viernes, 13 de mayo de 2011

IMAGINADO UN FUTURO

Era de un pueblo alto, a varios kilómetros de la villa, a la que bajaba casi todos los días, solía estar en las cercanías de la barbería, esperando por unos centavos que le daban los clientes del barbero, después de que solicito les cepillara la ropa por la espalda para quitar algún posible pelo que quedara en ella. No era torpe manualmente y con el tiempo se fue haciendo con los útiles imprescindibles para afeitarse, una navaja vieja pero en buen uso todavía, una brocha y varios trozos de jabón que le daba el barbero, para que pudiera afeitarse su barba el solo, cosa que hacia regularmente en su casa, viéndose en un trozo de espejo a la luz que entraba por un pequeño ventanuco, única ventilación que tenia el cuartucho vivienda.

Cuando el barbero le dio una bata blanca, bastante raída por el cuello y los puños, se le ocurrió la idea de hacer de barbero e su pueblo y con el consentimiento del chigrero Atanasio, (que era precisamente mi abuelo materno), se prestaba a afeitar a los vecinos en el local del chigre. Casi todos acudían a la improvisada barbería, apenas el ricacho del pueblo bajaba a la barbería de la villa,  montado e su caballo, pero cayó una evada aquel invierno de más de un metro de altura, seguida de fuertes heladas, que hacia imposible, incluso con un buen caballo poder bajar, y el ricacho llego al chigre y solicito los servicios del improvisado barbero.

Se deshacía este en serviles atenciones, limpiando con el pañuelo la silla, buscando una toalla limpia que le dejó mi abuelo y hablando sin cesar de las bondades del cliente al que tal vez quiso emular, cuando dijo: “cuando yo sea rico, si alguien me pide limosna lo piso”.

En realidad no se si esa frase fue dicha con esa intención o si era un sueño propio de grandeza, de los que por desgracia hay tantos, aunque no lo digan con esa claridad. El afeitado concluyó con una ocurrencia genial, como no tenía el pulverizador que veía usar al barbero después del afeitado, pidió una copa de coñac a mi abuelo y vaciándola en la boca se la pulverizo soplándola en la cara del cliente, que saltó de la silla asqueado y se fue sin pagar el servicio.

Siempre que hay elecciones recuerdo esa frase “cuando yo sea rico, si alguien me pide limosna lo piso”, dicha precisamente por un mendigo y me preocupa la gran cantidad de aspirantes a ricos que votan para la derecha, defendiendo unos intereses de un futuro, que nunca van atener posiblemente.

Estas aspiraciones las catalogo como negativas, ya que imaginan un futuro mejor, solo para ellos, mientras que las que defino como positivas son las que buscan mejoras para todos, económicas y sociales, culturales y recreativas, que tengan por principio el bienestar general, la realización individual y colectiva. Que sean posibles o no, puede depender del estudio profundo que se haga de la realidad presente, de la voluntad de cambio que exista en la sociedad y de la predisposición que tengan los partidos políticos y  los agentes sociales, para afrontar los desafíos que actualmente nos presenta Europa, principalmente en el aspecto económico-social, la ampliación del llamado “estado del bienestar” y su progresiva mejora en el tiempo, para que se dé otro sentido al concepto de globalización existente. Imaginemos el futuro en positivo, aunque la realidad sea otra.

sábado, 26 de marzo de 2011

EL RETORNO

EL RETORNO

No hubo mas escalas hasta Triestre, por el mar adriático se escuchaba la pirenaica con mucha fuerza, en Trieste esperaba el cónsul brasileño por uno de los pasajeros del que ya hable que iba para la embajada checoslovaca y que nos invito a los tres pasajeros a comer pastas de todo tipo en un importante restaurante, después de llevarnos a visitar la ciudad. A las cinco de la tarde me despedí de todos en el andén y me fui a Paris en el tren Belgrado – Paris, donde llegue un domingo en el que se celebraba un acto dando el nombre de Julián Grimau a u barrio en Ibri, antes vi. a un señor a quien le pregunte por señas si conocía a algún comunista español y me condujo a un barucho donde había varios, yo llevaba una carta de Marcos Ana para Carmen y se la mostré, entonces note cierta desconfianza a que yo fuese un policía español y tuve que esperar a que viniera Arsenio el marido de Amelia a los que después tuve ocasión de tratar como militantes en Gijón, conocía la firma de Marcos Ana y me invito a comer a su casa, para después ir al acto en Ibri donde estaba Carmen que se encargo de alojarme en casa de unos camaradas. Allí conocí también a Liíto el de La Rebollada, que fue el contacto del partido comunista en Gijón.
Me retuvieron un mes en Paris para aleccionarme, examinarme sobre muchas cuestiones, y presentarme a muchos dirigentes del Partido que, unos me aleccionaron sobre la formula de  defenderse ante un interrogatorio de la policía en el que aplicasen el suero de la verdad según la experiencia de un argelino que cuando le pusieron la inyección apretó con mucha fuerza un botón de la guerrera, y cuando despertaba, (que es el momento de contestar a todas las preguntas), el dolor en la mano lo volvió consciente en un instante y no fueron a sacarle nada
¿Qué opinas de la Unión Soviética? Me pregunto Inguanzo, le conteste “deje en el Brasil un montón de revistas de la Unión Soviética, y a mi no me dice nada las toneladas de acero sino la justicia social”.
En Paris conocí a muchos comunistas exiliados, las hijas de Grimau y Angelita, Mije, la familia de Cazorla (creo que se llamaba así), comí en su casa y me facilito la dirección de la Pirenaica, Mario Huerta y otros posibles contactos en España y muchos más. Compre una bufanda pues hacia frío en noviembre y los trajes que tenia del Brasil eran bastante delgados, llegue a Teverga aun con 3000 pesetas, no había hecho más gastos que lo imprescindible. El PCE en Paris me había preguntado si necesitaba dinero y les dije que esperaba llegar con lo que tenía, insistieron pero sabiendo las penurias que pasaban muchos comunistas y las campañas de solidaridad con los familiares de presos políticos, me parecía un derroche aceptarlo.
En el mes de Febrero del año 1964, después de asistir dos o tres domingos a las cinco de la tarde al ALSA con un periódico en la mano, según lo convenido me encontré con Lito el de La Rebollada y así empezó mi larga militancia en el partido comunista en Gijón.

domingo, 20 de febrero de 2011

OTRAS CUESTIONES SALTEADAS QUE TAMBIÉN ME IMPACTARON

Cuando asesinaron a Julián Grimau me encargaron ir al sindicato de los metalúrgicos, a pedir colaboración para convocar un acto de rechazo en el Centro Democrático Español, en el que hablaría a los asistentes Antonio Guardiola, responsable político del partido comunista de España en Latinoamérica, y me atendieron también, que pusieron a mi disposición un coche con chofer y altavoces para recorrer todo el día las calles de Sao Paulo, convocando a los españoles al acto; a la hora prevista la capacidad del Centro Democrático estaba a rebosar y  la concentración ocupo gran parte del parque Don Pedro.
Antonio Guardiola que durante la guerra en España había pertenecido a “agitación y propaganda” empezó la disertación pausadamente y poco a poco fue subiendo el tono hasta un momento en que un mechón de sus cabellos se agito y elevo la voz con un grito desgarrador que hizo vibrar al público y lo interrumpió con una salva de aplausos. Aquel gesto impresionaba tanto que imaginando una batalla serviría para que todos se lanzaran al ataque, por lo menos eso me pareció a mí.
Al día siguiente fui con otro directivo del Centro Democrático Español a ver a un cura que tenia un programa de radio para toda la colonia española, íbamos a pedirle que aconsejara a los españoles rezar un padrenuestro por el alma de Grimau, y nos contesto que él era de derechas de toda la vida y que no iba a hacer tal cosa, le contestamos “nosotros pertenecemos al Centro Democrático Español y si usted necesitara un día algún favor no dude en hacerlo pues no discriminamos a nadie en función de su ideología”.
La declaración de la Habana que escuche por la radio, donde Fidel dice: aquí tenemos un tratado de defensa mutua con los EEUU, ¿Qué hacemos con él? Y se levantan voces de entre el millón de guajiros que lo escuchan ¡romperlo¡ y Fidel lo rompe. Esto si que era democracia, lastima que como todo proceso puede llegar a estancarse y retroceder, ya veremos si con Raúl se puede reeditar el verdadero socialismo participativo que tuvo tan buen principio.
La película rusa El Deshielo, con el retorno de verdaderos comunistas confinados en campos de Siberia. La obra de teatro Yerma, de García Lorca. Pero la película que más me impacto fue una titulada Seara Vermella basada en una obra de Jorge Amado, traducida al castellano con el titulo de Mies Roja, trataba del éxodo de dos familias que desde el nordeste brasilero van hacia Sao Paulo y entre las peripecias que ocurren llegan a una ciudad donde había un control para dejar pasar solamente los que gozaban de buena salud, pero el padre no tenia muy bien los pulmones y no pasaba, pero el medico que hacia la revisión le permitió pasar, a cambio de una noche con la hija, y terminaba la película con la llegada a Sao Paulo, sin un trabajo y la hija viéndose obligada a prostituirse para alimentar a sus padres; termina la película lanzando esta hija un escupitajo al publico que tapo toda la pantalla.
Me opero de las amígdalas un comunista presidente de la asociación médica brasilera, en su clínica particular del barrio de Guanabara, después de ocho días en la revisión, me pregunta mirando mi garganta ¿Cuánto pagaste el otro día? Se lo dije y sacándolo del bolsillo me lo devuelve diciendo yo no cobro a un antifranquista.
Llego la hora de venir para España, el partido comunista brasilero que tenia mucha influencia en aquella época me consiguió un pasaje gratuito en un barco de carga, fui a despedirme de amigos que había hecho y en el sindicato de pescadores me preguntan ¿Cuánto dinero llevas?  Lo suficiente para llegar le contesto. Cuanto, insiste, 20 dólares y sacando otros 20 me los da. Por eso yo siempre digo que tengo una deuda pendiente con los comunistas brasileños. En el barco dormía en un banco del pasillo, y hice verdadera amistad con otros dos pasajeros también comunistas, la primer escala fue en las islas Cabo Verde, unas cuantas barquichuelas rodearon el barco y pedían cosas, uno de pelo y barba blancos nos pedía una lata de leche condensada, para vender y poder así afeitarse para que le dieran trabajo, pues si no estaba afeitado decían los contratistas que era viejo. Desembarcamos unos cuantos a pasar la noche en tierra y a la mañana siguiente estando en el puerto esperando la lancha que nos llevase al barco se acerco una señora con un cesto lleno de plátanos y yo sacando todo el dinero que me quedaba de lo que habíamos cambiado (cinco dólares como mínimo) ese dinero no tenia valor mas que allí se lo ofrezco para que me vendiera unos plátanos, lo coje y me deja el cesto entero, y marcha corriendo y mirando a cada poco para atrás por ver si le reclamábamos algo, o tal vez para que no se lo pidieran unos encorbatados caciques que paseaban por allí, con cara de negreros.

miércoles, 26 de enero de 2011

EN EL BRASIL

Emigré al Brasil en el año 1958, todavía no se había abierto la emigración hacia Europa, y era el único país al que se podía ir sin ser reclamado por familiares, o lo que es igual “sin papeles”. No tuve problema alguno para encontrar trabajo ya que era técnico en radio y televisión, por haber hecho un curso por correspondencia. A los pocos días veo un periódico en un quiosco y me llamo la atención por las opiniones que reflejaba, aunque con cautela, sobre la dictadura en España. Escribí una nota al periódico, deseando contactar con ellos y en el próximo número me contestaron dándome una cita, y así comenzó mi militancia en el partido comunista de España en el exilio.                 
Como ya dije en el articulo anterior (esos que yo intercalo cuando encuentro un tema de actualidad) leí el libro que publico el economista Josué de Castro “Geopolítica da Fome”, en el que se refería a una reunión celebrada en Ginebra a la que asistieron numerosos científicos, estudiosos de los temas relacionados con el crecimiento demográfico en el mundo; no faltaban allí los partidarios de las guerras, como método de control de la población mundial, que fueron contestados alegando que durante las guerras, a pesar de los muertos en ellas, la población crece más deprisa que en tiempos de paz.
La intervención más aplaudida según Josué de Castro, por ser la que científicamente aporto pruebas muy convincentes, fue la que un equipo encabezado por un ruso (no recuerdo el nombre) expuso de la siguiente manera: -Estamos al lado del lago Leman y si metiéramos a toda la humanidad en él, las aguas solo subirían 15 centímetros, y ¿decís que la Tierra esta superpoblada¿ Y terminaba la intervención afirmando que si se utilizaban los métodos agrícolas del Japón, las tierras actualmente roturadas podrían alimentar a 20.000 millones de habitantes, y que además podrían roturarse muchas más.
Digo esto porque son muchas las voces que se oyen hoy de, algunos que tratan de culpar de la crisis al exceso de población, en vez de a la (llamémosle así) dictadura de los bancos, que nos imponen por encima de los gobiernos de cualquier signo.
También hay que señalar que el hambre no es solo de comer y que los intereses del sistema que conocemos como capitalismo salvaje, están agotando otros recursos como el petróleo y los bosques, con lo que adelanta en muchos años la próxima glaciación.
Los cinco años que pasé en el Brasil, si tuviera que reflejar todos los momentos vividos con intensidad y entusiasmo, sobre la campaña de solidaridad con los presos políticos en España, que era a lo que nos dedicábamos fundamentalmente la organización del PCE en el exilio, sería demasiado extenso este capitulo, baste con señalar que en Sao Paulo se celebraron dos “conferencias latino americanas pro amnistía para los presos políticos españoles”, y al igual que le ocurre a Lula la prensa no colaboraba con nosotros; precisamente yo lleve los comunicados que diariamente lanzaba la organización de la conferencia pro amnistía, al principal periódico “O Estado de Sao Paulo” “o estadon” como llamaban los brasileros, sin que se dignase publicar una sola línea al respecto. Cuando faltaban tres días para la inauguración de la conferencia, aparece en primera plana y en grandes titulares “Juscelino Kuvischek prohíbe la conferencia pro amnistía para los presos políticos españoles”. Esa noticia nos colmo de contento pues era la primera que publicaba dicho rotativo, que respondía mejor a las exigencias del embajador español, sin embargo la noticia garantizaba el éxito de la difusión universal de la conferencia pro amnistía. Seguidamente nos movilizamos y la Unión  Estadual de Estudiantes de Sao Paulo en asamblea manifestaron que la conferencia se hacia en su sede aunque tuvieran que defenderse cuerpo a cuerpo con la policía. La reacción de los sindicatos fue similar, se reunieron todos y redactaron un comunicado conjunto, que un vereador (diputado) se desplazo hasta Brasilia a las diez de la noche en un avión fletado expresamente, para plantear al presidente de la republica la protesta masiva de los sindicatos y la convocatoria de huelga general si en el Brasil no se permitía defender a los presos políticos españoles. Resultando que al día siguiente y también con grandes titulares, el mayor rotativo de América del sur publicaba “Juscelino Kuvischek permite que se celebre la conferencia pro amnistía para los presos políticos españoles “.  
La difusión de esta conferencia fue universal, tanto es así que estando yo en Río de Janeiro organizando las charlas que Marcos Ana daba en todos los sindicatos al poco de salir de la cárcel, se presenta en la delegación “Por La Paz” donde yo pasaba todos los días, un comunista iraquí que se fue al Brasil, para aprender de los españoles como se hacía la campaña de solidaridad con nuestros presos políticos, acababan de fusilar a diez mil comunistas en Bagdad, por orden del coronel Aref; y yo que iba a esa delegación precisamente para ver si era posible una entrevista de Guardiola (representando al partido comunista de España en toda Latinoamérica) con el ministro de relaciones exteriores del Brasil, sobrino de Valerio Conde que era el representante de la comisión “Por la paz”, le digo que nos hacíamos los pesados insistiendo un día y otro hasta que por fin conseguíamos el objetivo propuesto.
Marcos Ana con 23 años ininterrumpidos de cárcel (entro con 19 y salió con 42)  fue uno de los presos políticos españoles que obtuvo la libertad gracias a las campañas de solidaridad que se organizaban en todo el mundo y precisamente por eso y por el compromiso que adquirió con sus compañeros de cautiverio fue al Brasil para agradecer a los brasileños las campañas pro amnistía que se habían hecho allí. Fue recibido por el parlamento de Niteroi que quiso retratarse con Marcos Ana en las escaleras a la entrada del parlamento, se celebro una fiesta en su honor en una sala de Niteroi y me impresiono mucho el ver como una joven remangando el vestido pedía para los presos políticos españoles, llenó el regazo de billetes de poco valor pues no eran adinerados los asistentes.
El acto que mas me impresiono fue la charla que dio el poeta Marcos Ana en el sindicato de los pescadores donde recitó alguno de sus poemas y al final les contó la historia de Ana Faucha, una viejecita del sur de España que sola y sintiéndose cercana a la muerte deseaba ver a su hijo que estaba en la cárcel de Burgos, y así andando por las vías del tren durante muchos días, por fin llego a la cárcel con un pequeño fardo de cosas que por el camino le daban y que pretendía dárselo a su hijo preso; se acerco a la ventanilla de la prisión y pregunta si puede ver a su hijo, le contestan que esta en celdas de castigo y que no puede verlo ni recibir nada de fuera, ella no podía comprender eso y, todos los días insistía en la ventanilla preguntando por el y siempre obtiene la misma respuesta; no se sabe cuanto tiempo resistiría la pobre madre intentando ver al hijo, pero llegó la nieve y un día amaneció muerta de frío en una cuneta abrazada al pequeño fardo.
Observando a la concurrencia, vi como aquellos pescadores de caras arrugadas y quemadas por el salitre y el sol lloraban a lágrima viva, impresionados por esa historia, que imaginaba se agrandaban a mis ojos, eran los mismos que el día anterior cuando yo iba al sindicato para preparar la charla de Marcos Ana, había visto sentados en el suelo junto a una pared del dique comiendo un plato de arroz sin cuchara, hacían unas bolas con los dedos y las metían en la boca, reflexionando sobre esto, creo que las personas humildes son más sensibles que los demás, más humanas, comprenden mejor los sufrimientos ajenos.
Unos meses antes de estos episodios, tuve que operarme de una ulcera en el estomago, por la seguridad social naturalmente, y, me preguntan en una oficina ¿de que religión es? Yo conteste, de ninguna, ¿es bautizado? Si, entonces es católico, y me mandan a un hospital donde había una monja joven y bonita y un cura portugués de los demás no  recuerdo la fisonomía, al día siguiente me visita alguien que me dice “mañana va a ser operado vaya a confesar”.¿Es obligatorio? No. Entonces no voy, mas tarde vino otro con la misma embajada, y conteste lo mismo, y ya por la tarde alguien me dijo si no vas a confesar viene el cura a confesarte aquí, entonces acepte a ir y me hice el propósito de confesar la verdad, me acerco al confesionario y la primer pregunta por formula es ¿Qué tiempo hace que no confiesa? Unos veinte años aproximadamente. ¡Como¡ ¿la juventud en España no va a misa? Yo no voy a misa ni quiero saber nada con la iglesia, por ser el principal apoyo de la dictadura de Franco. Sabrá que la operación es difícil y puede morir. No hice nunca mal a nadie y tengo la conciencia tranquila, si tengo que morir moriré tranquilo. Sabrá que a los del seguro los operan los ayudantes y no todos quedan bien, pero a usted lo voy a recomendar yo para que lo opere el director. Gracias le conteste sin creer lo que me decía. Pero me operó el director y cuando desperté de la operación fue personalmente a verme a la cama. Después a los pocos días la monja me miraba la cicatriz y me iba quitando todos los días algún punto, y antes de marcharme insistía en que tenia que ir a misa, tuve que prometerle que iría dentro de unos días; promesa que nunca cumplí. Era la primera vez en muchos años que fue decayendo mi fiero anticlericalismo. ¿Sería el cura de izquierdas? ¿Creería de verdad en Dios y temía que si me moría armaría la marimorena allá arriba?

jueves, 6 de enero de 2011

NO SE VE PERO SE NOTA


Podría ser este el titulo de un artículo sobre la crisis, que con tanto coche tantos espectáculos de masas caros y tanto gasto superfluo, no aparecen los que están en crisis que, o no están o no se les ve ni por las tiendas de rebajas ni por otras tiendas de ropa, seguramente porque remiendan los pantalones y no comen turrón, no es que se hayan vuelto invisibles, ellos existen porque se nota la crisis, y están en crisis como los únicos que la padecen, sin ellos no existiría la crisis, entonces podemos decir “que se mueran”, (aplicando el maltusianismo) y así acabamos con la crisis. Se nos olvidaba un detalle, si se mueren y dejan de consumir lo poco que consumen, la crisis se agravaría aún más, entonces diremos “que no se mueran” (aplicando la teoría del desarrollo sostenible) lo que de alguna manera explicaba el economista brasileño Josué de Castro, en un libro que se titulaba “Geopolítica del hambre”, pero para que no se mueran tenemos que darles dinero para que compren cosas, porque como están en paro y no ganan nada muchos de ellos, ¿que comerán y que vestirán y donde vivirán si no pueden pagar la hipoteca muchos de ellos? ¿Debajo del puente? No me aclaro, la prensa habla de las ganancias que tuvieron los bancos, y las empresas fuertes, que cada año ganan más y encima suben el precio de la electricidad para que se den coscorrones los pobres, con la luz apagada, y sube el butano que es con lo que cocinaban hasta ahora, y tendrán que comer simplemente templada la sopa, mejor dicho el caldo que es a lo que alcanzan unos cuantos.

jueves, 25 de noviembre de 2010

ALGUNOS RETAZOS QUE DEBEN PUBLICARSE

Estando en el palacio del conde de Entrago, (habilitado para cárcel), varios parientes míos, entre ellos el tío José Ramón del que ya hable y el primo Jesús, se presenta Rufino Canteli, “el sacristanín buen mozo”como figuraba en unas coplas cuyo autor era Mariano el de Redral, miembro del comité del partido socialista que criticaba con coplas a los destacados partidarios del dictador Franco, ridiculizándolos; este Rufino Canteli como digo se presento en la cárcel y pidió dos voluntarios para enterrar un caballo, y los más jóvenes que había eran mi tío José Ramón y el primo Jesús, que por salir de allí aunque fuera por poco tiempo se ofrecieron y lo acompañaron hasta el cementerio de La Plaza. No era un caballo sino un hombre que estaba tapado con una sabana; hacen la sepultura y preguntan al sacristanin si les deja mirar quien es, este afirma y José Ramón trato de descubrirle la cara pero la sabana estaba pegada a la carne ensangrentada y ante el gesto de taparla de nuevo confiesa Rufino que es Mariano el de Redral, quien con el pié lo empuja hacia la fosa.

Se decía que Mariano el de Redral los vio llegar y que sabiendo lo que le esperaba se cortó las venas de la muñeca, pero tanto si es verdad esto como si fue matado a palos demuestra la calaña criminal de este verdugo.

En aquella cárcel se torturaba y se dieron casos dignos de contar, que también influyen en el pensamiento de personas que como era mi caso, habíamos sufrido más o menos algún arañazo de la fiera dictadura; acostumbraban a sacar diariamente a algunos presos para darles una paliza, tratando de conseguir como en el caso de José el de Inés, la firma de un documento en el que debía aprobar la cesión de unas fincas que llevaba en arriendo y que habían sido ocupadas por el comprador, aunque ya estaba el trigo sembrado por José con 20 cm. de altura. Nunca firmó esa conformidad y aguantaba los palos sin quejarse, era un hombre duro y con una dignidad a toda prueba. Lo colgaban de una cuerda atada a las manos por detrás del cuerpo y el otro extremo pasaba sobre una viga de forma que quedaba suspendido del suelo, un día y otro lo machacaban de esa manera pero un día volvió derramando sangre por la cara, le habían dado por la cabeza seguramente por ver si así lo dominaban, al verle los compañeros de cautiverio, alarmados lo rodean y le dicen, te han pegado mucho, a lo que él respondió como quitándole importancia: ¡Va¡, “jodiéronme un poco el techau”.

A un preso de baja estatura que llamaban el hospiciano también lo sacaban todos los días a darle palos y un dia que le pegaba un verdugo que apodaban “el moro Juan le dice el hospiciano “no le da vergüenza pegarme atado, siendo usted tan alto y fuerte” y el otro que estaba acompañado de otros dos verdugos, les dice “soltarlo”, verse suelto el hospiciano y lanzarse dando un salto al cuello del ”moro Juan” fue todo uno, le agarró con una mano el gaznate y no tenían forma de soltarlo, tuvieron que cortarle el brazo con un machete cuando ya estaba el “moro Juan” medio asfixiado y con la lengua afuera, al “hospiciano” lo  mataron allí mismo.

domingo, 21 de noviembre de 2010

OTRAS HISTORIAS CON EL TRISTEMENTE FAMOSO CURA DE LA PLAZA

La empresa minera de Teverga organizo unos cursos nocturnos para los hijos de trabajadores, y allí nos presentamos mi hermano y yo y solamente otros dos de Santianes. El primer día de clase nos informan que el director de los cursillos es el cura y que las clases consistían principalmente en una preparación de cultura general, la licenciada que nos atendió quiso saber que conocimientos teníamos, que libros habíamos leído, y al final nos pide que hagamos para que el próximo día de clase una carta o un escrito cualquiera, para ver la redacción principalmente. Yo no le dije que había leído un libro sobre la evolución de las especies de Darvin y otro que me presto un amigo de mi padre titulado “La religión al alcance do todos”, criticando la religión católica, las once mil habitaciones que tenia el Vaticano, la inquisición etc. Y elaboré un escrito sobre la naturaleza que empecé diciendo “Dios había creado la naturaleza y esta es la madre de todo lo que existe”, comparaba la tierra con un enorme queso de bola, que cuando envejece crea gusanos en su interior y la vida sobre la tierra había empezado así. La licenciada se alarmo pues dijo “que no te oiga el cura decir eso”.                  
La iglesia enseña que venimos de Adán y Eva, todavía no acepta la evolución de las especies. El cura debía de estar escuchando y allí se terminaron las clases nocturnas.

 
Unos años después cuando la campaña de navidad, mi hermana se puso enferma y no podía ir a ensayar a las jóvenes del colegio de segunda enseñanza, y me dijo que puesto que yo sabia tocar (de oído) las canciones canarias que estaban en el repertorio, que fuera en su lugar. Estando ensayando arriba en las clases, con una licenciada y las jóvenes, llamó el cura a voces desde abajo que dejáramos de hacer ruido por que estaba bautizando. Esperamos un tiempo y apareció el cura,(el mismo de marras) que al verme se enfureció y pregunto ¿qué hace usted aquí?, y cogiendome por un brazo casi me hace bajar las escaleras a trompicones. La licenciada y las jóvenes se esfumaron y el cura recorrió todas las aulas a grandes zancadas por aquel corredor y entonces me vio abajo en el claustro con el acordeón esperando; ¿todavía esta usted aquí? .- Tengo arriba la chaqueta, me la baja usted o subo yo a buscarla, le dije en un tono que indicaba que no iba a marchar en mangas de camisa. Suba usted, pero no quiero verlo más por aquí. –Descuide no pienso pisar más estas losas.

No se pudo ensayar mas las isas canarias, pero la función se celebro en un salón del pueblo de Entrago y, fue un éxito de publico entusiasta que aplaudió no se si por simpatía o por que lo hicimos bien, mas bien creo que fue por solidaridad, sabiendo lo que había ocurrido con los ensayos.